Unreal Engine 4 se muestra en una impresionante demo técnica

Los chicos de Epic Games han presentado esta madrugada nueva información de su última demo técnica de su motor gráfico Unreal Engine 4. Se trata de un vídeo en forma de corto de animación que ya presentábamos hace unos días y que causó sensación.

"A Boy and his Kite cuenta con renderizado basado en físicas, 100 kilómetros cuadrados de distancia, sombras suavizadas a grandes distancias mediante técnicas de ray-trace, reflejos HDR a escena completa, motion blur de alta calidad así como oclusión ambiental y DOF", declaran en cuanto a la descripción del vídeo.

Además hay renderizados de follaje por las dos caras, 15 millones de elementos de vegetación, iluminación global, anti-aliasing temporal, situación de materiales procedural y un largo etcétera de otras características que contribuyen a crear su impactante acabado visual.


Las bondades de Unreal Engine 4

Esta demo se mueve en un PC con una tarjeta gráfica GTX Titan X (para que os hagáis una idea) y, evidentemente, no configura lo que podría hacerse realmente con un juego de verdad en movimiento. Según la propia compañía, esta demo técnica cuenta con un renderizado basado en físicas, 100 kilómetros cuadrados de distancia, sombras suavizadas mediante técnicas ray-trace, reflejos HDR, motion blur de alta calidad, oclusión ambiental, DOF... en fin, todo tipo de características que posiblemente gusten y mucho a los potenciales desarrolladores que quieran adquirir este nuevo motor. 


Junto a todas esas características se añaden unas cuantas variables que todos los que usen el motor (y sepan cómo, claro) podrán añadir a sus títulos, como iluminación global, anti-aliasing temporal, materiales generados de manera procedural... Unreal Engine 4 muestra sus cartas ante la competencia que se avecina, ya que, por tomar un ejemplo, el motor gráfico Source 2 de Valve también ha anunciado que será totalmente gratuito para los desarrolladores, por lo que a partir de ya se abre una nueva era en el desarrollo de los videojuegos, en la que sus creadores no tendrán por qué gastar una inmensa cantidad de dinero para poder optar a motores gráficos también utilizados en proyectos totalmente profesionales.